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EXPRESIONES
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- Marearse con el olor de la cera : No ir a Misa por si acaso es verdad y te tienen que llevar al galeno, del
soponcio que pillas.
- Hacer guiños los Santos : lo mismo. Es decir, que los miras y te crees que el guiño que están haciendo es a ti
y no al vecino de banco. Por si acaso, te abres de allí.
- Hombres y sogas , que la llueca está en el pozo : Trabajo de poca monta y nos cachondeamos así del que
pide ayuda, por lelo o cagueto que es.
- Ir hasta el culo : No poderse lamer del chispazo que llevas.
- Saltarse la hiel : Envidia jodía que tengo de algo. Si es con una preñá, es un antojo lo que tiene la nena.
- Batir el tamo : Atizarle fuerte a quien sea, con estaca o similar.
- Batir el cobre : lo mismo pero metal en mano.
- Salir a uña caballo : Irse de un sitio rapidamente por si las moscas, o simplemente porque tienes pujos, o
porque te da la gana.
- Sopa de oreja mula : Una cosa regular la sopa , como la palma la mano, que con un par de ellas, dejas la
sartén como una patena.
- Chasco fuera : Desagrado por algo.Si lo dices de mala leche y miras fíjamente al prójimo, ¡mal asunto!.
- Abrir uñas : Ponerse a trabajar rápidamente, que el tiempo apremia. Salir de marcha rápidamente.
- Hacer unas cosas : Echarse una siesta que pa qué, que sales con unos ojazos que te deslumbra una belilla.
- Deja mear al macho, que sabe donde mea : Déjame tranquilo, que yo se lo que me hago, que de esto soy un
águila.
- Darle a uno los pericos rabotes : Castigo que consiste en echer barro y agua en la encajaura, poniendolo
patas arriba, de forma que no se pierde ni gotazo, y ponerlo como diciomo verdadero.
- Cuanto antes es tarde : Ya mismo, sin esperar.Lo que hay que hacer hoy, no lo dejes pa mañana.
- Echarse cargos : Obligaciones con poco rendimiento, pero que te trastornan el funcionamiento.
- Enseñar los dientes : Asustar un poco al personal. Más bien que los dientes, es la cara de mala leche que
pones.
- Doblar las perchas : Cascar las personas. Supongo que será porque ya no tienes que usar el abrigo. (Ni
nada).
- Echarse a restregar : Ser un zamarro y no dar golpe, el que antes era trabajador.
- Echar al can un bocao pan : Tirarle un peñón a ver si lo espantas, pero sin darle, que eso está feo. Los canes
listos entienden la maniobra, y los pajuatos de capital, no se inmutan.
- Estar el día legañoso : Nublizo y zorruno el día. No dan ganas de emprender faena.
- No estar uno muy católico : Estar sin arreglar o alicaído el personal.
- Ser peor que una pupa mala : lo que pilla se lo embute. Tragaldabas, y además suele estar como un fideo.
- Hacer el paso : Imitar a alguien, sobre todo que no le gusta, y si te ve, échate a correr por si acaso.


COSAS Y CASOS DE MI PUEBLO

Con esta sección , os quiero contar algunas cosas que ocurren y son en todos y cada uno de nuestros
pueblos, que nunca se terminaría de contar, porque es la vida misma. Cada uno en su pueblo, que
cuente las suyas, yo me encargo de contar las de Villapalacios, algunas con nombres y apellidos, unas
vividas por mí,(que no soy un pollo y tengo taitantos del ala), y otras me las han contado, dando mi
agradecimiento especial a mi chache José Antonio, que me ha contado unas pocas, y a Pedro Resta
(el que perdió la chaqueta), que es una enciclopedia viviente, con pelos y señales, a sus ochenta y
tantos años. Gracias a todos.


LOS INCENDIOS EN EL PUEBLO.-
No nos podemos casi imaginar ahora, el trastorno y el movimiento de gentes que causaban los incendios
que se producían en el pueblo o sus alrededores. Al no haber bomberos, pues los más cercanos estaban en
Albacete, había que ingeniarselas bien, ya que la red de aguas era escasa y con poca presión, no apta para
apagar un fuego. Aún ahora, no tenemos medios apenas para apagar un incendio si ocurriese y nos tocará
lamentarnos si se produjera.
El sistema que se seguía, era formar cadenas de gente, llenando cubos de agua en los pilones,
pasándolos de uno a otro, en las que participaba casi todo el pueblo, incluyendo si era necesario hasta mujeres y
niños, y llevándolos hasta el fuego. Siempre se hacía desde el pilón más cercano, de los cuatro que había (falta el
de la placeta del correo).
Se producían muchos incendios en casas, ya que los tejados eran casi todos de cañizo y palos, y se
usaban mucho las chimeneas y braseros. al toque de campanas, indicando fuego, se concentraba la gente del
pueblo, llevando sus cubos cada uno, además de los que proporcionaban algunas tiendas, sacando los nuevos que
tenían para vender, formando las cadenas descritas, hasta que se apagaba el fuego. Si era cerca del río, el agua
se sacaba de algún chabanco cercano. Al terminar el fuego, se colocaban los cien o más cubos de cada cadena
y cada uno recogía el suyo, habiendo como no, los listos de turno que se llevaban uno mejor que el que habían
traido, sobre todo de los de zinc reforzados, y alguno que no había traido, se apoderaba de uno en río revuelto.
Los fuegos más famosos que se recuerdan cercanos fueron los del Cine viejo y de Chicharro y de la
tahona, en el cual se quemaron hasta los tableros del pan, en el pueblo, y el de las eras de abajo, por la era de
Sise, que arrasó varias cinas de mies que había preparadas para trillar, sobre el 1958, en el cual se llegó a cortar
la carretera 322 desde el Pilar del Capi hasta las eras, y aunque tenía poco tráfico, no se quejaron los
conductores, e incluso se bajaron y ayudaron algunos, al ver la magnitud del desastre.


LAS FRAGUAS.-

Aunque los talleres de herrería siguen funcionando, las fraguas tenían un intenso ajetreo, tanto en las
trasnochadas como en las madrugadas. Los muleros cuando venían de labrar, tenían que abuzar las rejas, las
dejaban en las fraguas al anochecer y entonces comenzaba el trabajo para tenerlas a punto esa noche o a la
mañana siguiente y a golpe de martillo se dejaban como nuevas.
Las que funcionaban eran las de Ignacio y Serafín Medina, Felipe Hinarejos, y tenían también los
Toribios.
Los primeros arados eran de madera, duraban muy poco, ya que se rompían o no entraban en la tierra.
Los dentales había que meterlos en salegón o pizorra para que se rasparan y afinaran y pudieran usarse en los
demás sitios, en los cuales se rompían con facilidad.
Teniendo en cuenta que había más de cien pares de mulas, contando los cortijos, no se podían descuidar
en época de labranza, las dos fraguas que había. Incluso durante el día les traían rejas los cortijeros, metidas en
unos portarejas que se hacían para eso, o los que tenían varios juegos para ir cambiando, a fin de no perder
tiempo.
En las épocas que no se labraba, ya se dedicaban a hacer rejas para las ventanas, y los demás arreglos
que en época de simienza no podían, a arreglar carros y galeras, e incluso a hacernos tejos a los ñacos para
nuestros juegos.
Primero todo se hacía a mano, con el macho dándole fuerte, una vez calentado en el fuego, y más tarde,
llegaron los martillos, que hacían un ruido escandaloso, pero eran más cómodos de trabajar.

LA SIEGA.-
Es uno de los trabajos más duros que ha desaparecido en la agricultura, gracias a Dios, con la aparición
de las segadoras y cosechadoras.. Hasta hace bien poco, toda la faena de recogida del grano, que empieza por
la siega, había que hacerlo a mano. Largas jornadas de cuadrillas que empezaban apenas con las primeras luces
y que duraban hasta la noche y que incluso se continuaba de noche cuando había luna, para adelantar o porque
se segaba a destajo. Las hoces de la Solana y de Bienservida, que eran las mejores, era la única herramienta
usada, de sol a sol.
La siega duraba unos cuarenta días, en los cuales grupos de segadores, a razón de media fanega por
cada uno, aunque lo normal era cuatro celemines, daban cuenta de todas las siembras que había en la zona.
Algunos del pueblo, incluso se iban a Albacete y a los llanos de la Mancha a buscar faena. Unos a jornal y otros
a destajo, incluso durmiendo en el tajo, para ganar tiempo y más cómodo por no tener que volver andando lejos,
tapados con sus sombreros de ala ancha y con un pañuelo protegiendo el cuello del sol, iban apilando la mies ,
que más tarde se encargaban de atar y hacer haces para llevarla a la era en las mulas o en los carros.
Con las primeras vueltas, unas migas con agua, no siempre fresca, era la gasolina para aguantar hasta la
comida, que no siempre podía ser a la sombra, y a seguir cortando, hasta casi la noche, si es que no se
continuaba con la luna.
Los mejores eran Maura, Juan Tomás, Amador, Leonardo, Genarete, Melitón,Felipe el Herrero,Los
Floretes,Angel de Moroco, y otros más.

PROFESIONES EN DESUSO.-
Hay algunas profesiones que se van perdiendo, porque ya no se necesitan.
Albardero : Era el encargado de hacer las albardas y arreos necesarios para las mulas. El nene Traqueteo hacía
más de cien albardas al año, aunque él solo no abastecía y enseño a bastante gente, entre otros a Manolo el
Albardero. Otros albarderos recientes eran Eustaquio y Ramón Losa. Las albardas se hacían con lienzo fuerte o
lona y paja de centeno por dentro. Se buscaba las cañas más largas de los haces de centeno que se traían a las
eras, se sacaban manojos y se sacudían para quitarle el grano, para que los ratones no rompieran las lonas o
lienzo. Esta paja que es más larga y más hueca, las metían dentro con unas barras de hierro, y la repartían, para
que quedase más o menos igual por todo.
Talabartero : Hacía correajes para uncir las mulas y aparejos para los carros y galeras.
Mataores de gorrinos : Encargados en la época de la matanza de ir por las casas y matar los gorrinos bien
temprano, y después arreglarlo y colgarlo para que se helara. Se les sacaba en las casas queso y vino, ya que no
querían probar la carne, de la que estaban hartos de comer casi todos los días. Se mataban hasta tres o cuatro
por casa, lo que hace más de mil gorrinos, porque había algunas casas que no podían permitirse comprar o criar
el gorrino.
Ultimamente era el más famoso mataor Venancio.


EL AVIÓN DE MARCOS EL ZAPATERO.-
Es muy conocido el intento de volar en todas partes. En nuestro pueblo, le tocó probar a Marcos el
zapatero, que se construyó unas alas y el cuerpo de un avión para el intento, y buscando sitio adecuado para
probarlo, no encontró otro mejor que los precipicios de la Piedra las Abejas, que hay un desnivel de más de
trescientos metros.
Se subió todos los trastos arriba, y una vez preparado, se deslizó al vacío, con tan mala suerte que
aquello no funcionó y cayó a un olivar que hay debajo de la piedra, con tan buena suerte, que no se mató, porque
da miedo ver aquello.

EL REFRESCO DE LAS BODAS.-
Antiguamente, la invitación que se daba a los familiares y amigos que acudían a las bodas, era churros y
chocolate. La familia de los novios, conseguía como fuera, chocolate, que no era fácil por no haber existencias
algunas veces en el pueblo y tenerse que desplazar a Albacete u otros sitios a buscarlo. En el año 1947, Pedro
Resta, se desplazó a Albacete y con influencias de amigos consiguió el necesario para su boda. En algunas
bodas, además se daban a los invitados unas soletillas para mojar en el tate, pero eso era un extraordinario, y no
en todas. Los invitados se pegaban unas crujas de churros, que últimamente los hacía la Dionisia de Augusto, y
algunos se comían diez porras bien gordas, de manera que se quedaban apañaos hasta los dos o tres días, sin
tener que comer.
Después se pasó a los aperitivos y bocadillos. A cada invitado, que siempre se colocaban en mesas en
las propias casas de los novios o de sus padres, se le ponían unos aperitivos hechos en casa, patatas fritas, carne
en salsa o cosas parecidas y la estrella del banquete eran los bocadillos, que se hacían de fiambres surtidos o de
jamón y a cada uno le podían tocar dos o más, y a los ñacos, se les tiraba unas cuantas bolsas de caramelos, que
se mataban por ellos.
Ya después se pasó a hacer los banquetes o "refrescos" en salones que se fueron preparando en los
bares, en el salón parroquial, o incluso en otros pueblos, muy parecido a lo que se lleva hoy en día.

LA ERMITA DE SAN CRISTOBAL Y LA ROMERÍA
La ermita de San Cristóbal, estaba en ruinas, ya que poco a poco se había ido hundiendo y se había
abandonado. Hace muchos años, siendo alcalde Sise, sobre 1950, se decidió restaurar y se requirió la ayuda de
todo el pueblo para la restauración. Cada uno ayudaba con lo que tenía, con los burros, mulas, carros, etc. y el
que no tenía nada echaba jornales para ayudar. Los materiales se llevaron en carros y galeras, y con yuntas se
subió el yeso y las piedras que hicieron falta.
En unos primeros años, se subía el Santo a hombros desde el pueblo, se iban cambiando los hombres
sobre todo en las andas, y la gente iba en burros, caballos y andando, extendiendose por todos los olivares
cercanos, haciendo sombras con mantones de aceituna. Se montaban varios bares para servicio de la gente.
algunos años han caído tormentas y se armaba un barrizal que daba miedo.
Desde hace unos diez años, se montan casetas metálicas o con palos, en la explanada de la fuente, y se
va gente el Viernes a cenar allí a ir montandolo todo, porque se ha adelantado al Sábado la fiesta para favorecer
la vuelta a sus pueblos y ciudades en buenas condiciones físicas, después del ajetreado día de comercio y
bebercio.
Estos últimos años, es normal y corriente el recoger a algunos ocupantes de autos con una espuerta y
eszaleaos, debido a que a la cuesta abajo corren más de lo debido y de los dos caminos que ven, cogen el que no
es, arrollando lo que pillan a su paso.

INOCENTADAS CÉLEBRES.-
De siempre se han hecho inocentadas el 28 de Diciembre, día del santo patrón de las mismas, pero hay
algunas que merecen contarlas.
Una más antigua, es cuando el carpintero Señicas vendía ataudes, y tenía atascado sin poder vender uno
carísimo y que le iba a proporcionar unos buenos beneficios. Amigos suyos, conocedores del tema, lo llamaron
por teléfono diciendo que había muerto en Bienservida una persona muy rica, y que los ataudes que tenían no
eran dignos de tal persona. Se puso nervioso y contento, ofreciendoles su joya de ataud, a lo cual accedieron,
con la condición de que estuviese impecable de brillo y limpieza. Estuvo toda la mañana y la tarde sacándole
brillo con un paño y ceras, lo envolvió con mantas y lo preparó para mandarlo en el correo especial que era el
medio de transporte. Le avisó a sus amigos para que le ayudaran a llevarlo a la placeta del correo, cosa que
hicieron, e incluso cuando llegó el autobús a subirlo a la baca no sin grandes esfuerzos. Cuando ya estaba arriba,
le preguntaron por el día de mes que era, cuando al rato cayó en la inocentada, y si no se van de allí los mata a
palos.
Una más moderna es la de los inspectores triquinosos de Reolid. Una chica del pueblo y un amigo
catalán que venía mucho al pueblo, se vistieron de lujo, y con grandes carteras, se dirigieron a Reolid, buscando
al alcalde pedáneo, al cual le presentaron una "documentación", haciéndole saber que había sido detectada por la
zona una epidemia de triquinosis, por lo cual se debían analizar todos los productos de las matanzas caseras de
ese año. Convinieron con él en echar un bando por los altavoces, haciéndoselo saber a todos los vecinos, y
montando la oficina de recepción de materiales en un conocido bar. Uno a uno, fueron pasando todos los vecinos
trayendo una pieza de la matanza, chorizos, morcillas, lomo, costillas, etc., los cuales se encargaban de meter en
bolsas que numeraban y registraban en los libros oficiales que llevaban a tal efecto, ataviados con batas blancas
oficiales con su placa y sello sanitario, y sin tocar nada con las manos, usando guantes de un solo uso, debido al
peligro que podía entrañar la manipulación. A cada vecino se le solicitaron veinte datos o más, así como
información del menú que habían tenido los madranos, antes de su muerte, quedando pendientes de avisarles
inmediatamente, si había algo positivo.
Cuando ya tenían llenos de todo sus envases, se presentaron dos o tres personas, que en voz baja les
dijeron que habían hecho la matanza pirata sin avisar al veterinario, a los cuales se les solicitó como castigo, el
que trajeran una pieza de cada, en total seis o siete cada uno, y por buenas composturas, se callarían sin dar
cuenta a Sanidad, pero advirtiendoles que no hicieran eso nunca más, de lo cual salieron muy contentos.
A continuación se marcharon a juntarse con sus amigos, que los esperaban ansiosos para hacer una
buena merienda, no dejando rastro de quien eran ni de donde venían, porque podía ser peligroso para su físico
cuando se enteraran del asunto. No se supo nada hasta dentro de unos días que ya se habían marchado a
Barcelona el señor Juan y la señora Constanza, inspectores triquinosos por un día.

LAS LUMINARIAS EN EL PUEBLO.-
Es costumbre desde hace mucho tiempo, la noche anterior a la fiesta onomástica, el echar luminarias a
los santos, para pedir su amparo y protección, ante las adversidades o enfermedades.
Se juntaban los vecinos por barrios, y en sitios que no había peligro de incendio, se encendían grandes
hogueras, quemando cosas y trastos que se habían ido guardando durante todo el año en los camaretos y
corrales, de manera que aquello duraba mucho tiempo ardiendo.
Esto era motivo de fiesta entre los vecinos, sacandose de las casas roscos, aguardiente, cuerva y
torraos, etc. y en algunas incluso se asaban patatas en las abundantes ascuas que quedaban, las cuales se
comían entre todos.
Las luminarias más importantes eran :
A San Antón, el 16 de Enero (Patrón de los animales).
A San Sebastián, el 19 de Enero (Patrón de la Iglesia).
A la Candelaria, el 1 de Febrero
A San Blas, el 3 de Febrero
Al Santo Cristo el 13 de Septiembre.(Patrón del pueblo).
A Santa Lucía el 12 de Diciembre(Para la vista)

Lo único que perturbaba esta fiesta, es que los zánganos del pueblo más traviesos, de 18 o 20
años, se juntaban y se dedicaban a ir recorriendo por los distintos barrios las luminarias, y
esturrearlas, dándoles patadas a las ascuas y lo que había ardiendo, armando gran revuelo. Lo
que se hacía para evitar el esturreo, era meter dentro de la luminaria grandes peñascos y se les
avisaba del peligro, cuando se acercaban estas cuadrillas, pero aún así era dificil que no tocaran.
Primero empezaban saltándolas y después le metían el pie por donde podían.

LAS BANDERAS.- En las eras, los trillaores hacían
banderas con mies y otros adornos, las cuales guardaban escondidas en las cinas, y las
defendían de los ataques de los trillaores de las otras eras. (De arriba o de abajo). Cada grupo
de eras ponía sus vigilantes, para avisar al resto y no dejarse robar la bandera, pero a veces
como no se sabía donde estaba escondida, se deshacían las cinas por los que buscaban y luego
había que estar parte de la noche arreglandolas o madrugar mucho, de forma que no se notase
nada al día siguiente.

BENIDO EL TORRAERO.-
Desde hace mucho tiempo, Benido el Torraero, se dedicaba a tostar garbanzos, los
cuales vendía aquí en el pueblo y en los cercanos, a donde iba en Fiestas sobre todo, en un burro
cargado a tope. Llevaba unas medidas de madera, a modo de cajones, que era lo que más se
usaba para la venta, aunque la mayoría de los garbanzos los cambiaba por crudos, dándote la
misma cantidad. Si tú le dabas media fanega de garbanzos crudos, él te daba media fanega de
tostados. Los chiquillos no entendíamos aquella operación y pensábamos que perdía el trabajo de
tostarlos, pero es muy sencillo, porque al tostarlos, aumenta el volumen considerablemente y con
ese margen es con el que ganaba dinero, cobrando su trabajo.
Iba casa por casa, tocando en las puertas, diciendo :
¡ Ay que torraillos ¡, y en casi todas las casas se quedaban o cambiaban algo, ya que era un
aperitivo de los pocos que había, y además típico de sacar acompañando la cuerva. Algunas
veces se pasaba en el yeso, y te ponías el bolsillo y la boca blancos, que se notaba lo que
comías. Otra veces eran de mala calidad y te rompías las muelas para cascarlos, eran conocidos
como "balines", y algunas veces eran gordos y se deshacían en la boca. (Como los que le
regalaron a D.Enrique, que nada más echartelos, se hacían "mierda".).

LAVAR EN LOS ROYOS.- Cuando no habían llegado las
lavadoras, la única forma de lavar la ropa, era ir "al royo". Se hacían charcos en los arroyos del
término y por las mañanas se iban con burros o mulos a llevar la ropa y se estaban las mujeres
casi todo el día hasta que se secaba la ropa que tendían en las matas cercanas. Había que ir
temprano y coger sitio, ya que a veces había cola para coger charco, sobre todo los mejores.
Los sitios mejores eran : el royo que cruza, Cantos Blancos, la Bandera, Cueva negra, Royo la
zarza, Rio Casas, Pedro Lorenzo, Royo la Puerca, los Castaños, la Tosca, etc..Después de todo
este abaleo, había que echar un sagato, para conseguir ascuas, con las que llenar la plancha, ya
que las planchas de vapor solo se veían en los tebeos de extraterrestres y similares.

ACCIDENTES CON FINAL FELIZ.-
Ha habido muchos accidentes que han tenido un final feliz, pero recordaré aquí tres de
ellos, que por su curiosidad lo merecen.
El vuelco de Cote con el tractor : Se encontraba labrando con el tractor, Angel Resta, más
conocido por Cote, cuando por accidente, volcó con tan mala suerte, que le cayó el tractor
encima, aplastándole contra la tierra la cabeza y parte del cuerpo, tanto que no le dejaba
respirar. Cuando se dieron cuenta de lo que había pasado, rapidamente se juntó gente haciendo
fuerza para intentar sacarlo, pero no podían, hasta que al cabo de un rato, pudieron sacarlo
quitando tierra y levantando otros. al sacarlo, tenía la cabeza morada y más gorda aún que
Pedranco, por efecto de la presión, y creían que estaba muerto, ya que no respiraba nada. En
una decisíon rápida, Toño el de Lute, que ha muerto hace unos días, le sacó la tierra de la nariz
y la boca y comenzó a hacerle la respiración boca a boca, y al cabo de un rato, empezó a toser
y al poco tiempo, a respirar, habiendo salvado la vida gracias a él y todos los que ayudaron a
sacarlo.
Cuando ya empezó a respirar y ya se encontraba bien, aunque con la cara morada, lo
trasladaron en un borrico al pueblo, donde radio macuto ya corría la voz de que se había matado,
siendo para todo el pueblo, un motivo de alegría.
Cote, del susto que cogió, dejó el tractor y la agricultura, y se fue a trabajar a Palmas,
siendo allí un excelente camarero, y casi no viene al pueblo, de lo trabajaor que es el tío.
Tenemos que hacer que venga más.
La ducha dulce de Tomás.- Tomás el panadero, estaba tranquilamente duchándose en su
casa de la Calle los Charcos, cuando el calentador de agua que tenía mal instalado, consumió el
oxígeno de la habitación y empezó a marearse sin darse cuenta, hasta que cayó desvanecido en
el baño. al rato grande, viendo que no salía, empezaron a preocuparse y al llamar a la puerta, no
contestaba. Salieron a la calle a buscar gente, y subiendo por un tejadillo de un patio, se
comprobó que estaba incosciente, rompiendose la puerta y sacándolo inmediatamente.
Rápidamente, se consiguió oxigeno de la fragua de los ingleses, se avisó a los médicos
que vivían entonces en el pueblo (D.Salvador y Dª Clotilde), que subieron los dos rápidamente,
haciendole la respiración artificial y consiguieron recuperarlo, ayudados por vecinos y gente del
pueblo. Creo que empezó a hablar sin parar, y a decir cosas raras, propias del momento y
situación en que se encontraba, y hasta empezó a hacer testamento, cosa que dejó cuando
comprobó que seguía vivo, y que aún sigue haciendo barras y mantecosas, muy cerca de donde
le ocurrió esto.
El vuelco del camión de Pedro José Navarro : En uno de sus múltiples viajes, el camión de
Pedro José, se salió de la carretera, volcado, con la mala suerte de que además se incendió,
ardiendo practicamente todo, excepto una imagen de la Virgen de cortes, que llevaba pegada
dentro en la cabina. Tampoco le pasó nada al conductor, que llevó al Santuario de cortes la
estampa de la virgen y se conserva en el Relicario todavía.

¡LECHE BARATA!
Esta frase se oía a menudo en el pueblo. No era ni más ni menos, que había llegado un
ganado de cabras, que iban de caso y se quedaban a descansar en el pueblo. La gente acudía
con las lecheras, o con cazos, casi siempre detrás de la Iglesia, y allí mismo el cabrero ordeñaba
las cabras, hasta conseguir la leche que querías comprar. Con lo que iban cobrando, compraban
aceite y comida para seguir el viaje transhumante.
También la gente que quería comprar alguna cabra, trataba con ellos, ya que en casi
todas las casas había una cabra o más, ya que Pascual y sus amigos no venían por aquí todavía.

FRASES CÉLEBRES.-

1.- ¡ Frena Nica, que me cargo los radios!

2.- ¡ Frena Macareno, que dan vueltas los barbechos!

3.- ¡Este portal, no parece persona! (Querubina).

LOS RANCHOS.- Los ñacos hacían a modo de
ranchos en los alrededores del pueblo, y los adornaban con las cosas raras que conseguían en
las casas e incluso en los basureros. Se iban a jugar despues de salir de la escuela, y a
veces hacían novillos y no iban a clase, pero con mucho miedo, por si los descubrían y los
solfeaban sus padres.Se pasaban allí toda la tarde, y algunas veces hasta iban de noche y
encendían antorchas. Algunas pandillas les tenían envidia a otras, y por la noche se iban a
hundirlos y a veces tenían vigilancia y echaban guerras a pedrás. No querían los de cara rancho,
que lo vieran los ajenos, para que no copiaran los adornos y las mejoras que les hacían, pero de
vez en cuando algun chivato les daba el "cante" a los demás , con gran berrinche , de manera
que si se enteraban del chivato, le daban los pericos rabotes, que era el castigo más denigrante
para cualquier ñaco, porque estaban mucho tiempo riéndose de él.

PREDICCIÓN METEOROLÓGICA LOCAL.-

"Cuando los escuerzos mindanguean en esas ciecas, y el Sol pone boca sapo
trasponiendo por el charco la Cimbarra, no hay seña más cierta = Agua segura."

No lo explico, porque está clarísimo.Si ves estas señas, llévate el chambergo, que si no,
te pones como una sopa.

LAS ALPARGATAS DE MI NENE.-
La gente tiene o más bien tenia la costumbre de dejar en manos del tendero lo que
compraban, haciendole a veces recordar cosas casi imposibles, como ¡Dame unos calcetines
como los que se llevó mi prima Eufrasia el año pasado! y cosas así, enfadándose si no sabes lo
que se llevó.
Un caso curioso, es cuando acudió a la tienda de Jesús Quijano la Anselma, a comprar,
y habiendo bastante gente y entre ella, unos cuantos forasteros, le dice a Jesús : ¡Dame unos
alpargates pa mi nene! . Mi padre, viendo lo gordo que podía ser aquello, le contestó : ¿Qué
numero gasta ahora tu nene?, a lo que ella contestó ¡Pues el de siempre, el cuarenta y cinco
esparramao!, a lo cual los forasteros se quedaron de piedra, y cuando se marchó la mujer ,
comentaban ¡Vaya nene que tiene la hermana!.
Juan Antonio nos lo ha contado varias veces en la Plaza, así como cuando se aboleó a la
Castellana abajo y le pilló la riá y además le querían quitar el aparcamiento, que según él era
suyo.

¡ CONOCENCIAS QUE TIENE UNO!
Erase una vez, que iba por la capital Matiorras y su mujer Dolores en una furgoneta. El
iba pensando en sus cosas y no ponía mucha atención al tráfico, de manera que le pitaban a
menudo otros coches y manoteaban los conductores cuando se cruzaban. Dolores, le preguntó :
¿ Matias, a ver si llevamos algo mal en el coche, que nos pitan mucho? A esto Matías responde
: No te preocupes, que yo viajo mucho y son ¡conocencias que tiene uno!.

LAS YUNTAS.- Antes de llegar los tractores, el
único medio de poder labrar las tierras era a base yuntas de mulas o de bueyes. En el pueblo
había para hacer más de ciento cincuenta yuntas, que cada mañana salían con las primeras
luces. El primer sitio que visitaban eran los pilones para beber agua, produciendose grandes
atascos y a continuación ya se dirigían cada una a su sitio. Algunas se dejaban y se iban solas
hasta el bancal donde estaban labrando el día anterior. Al llegar, se paraban hasta que llegaba el
mulero y ya se ponían a labrar. Por la noche igual, se venían al pueblo y despues de beber en el
pilón, se iban a la puerta del corral del dueño y esperaban allí.

EL CIEGO.- Cecilio, "El ciego", hacía cosas
que a más de uno nos cuesta creer, pero que según nos cuenta la gente eran verdad. Según
sabemos, cuando era ñaco,sobre los tres años, tuvo un accidente, en el cual se cayó a la lumbre
y se quemó los ojos y fué imposible el poder recuperar la vista. Entre las cosas curiosas que nos
cuentan, está cuando se iba a hacer cargas de leña a los Puntales y otros sitios y ataba el mulo a
una mata, juntaba leña y cuando tenía una carga completa, la cargaba y se venía al pueblo y se
la vendía a alguien que no podía ir a buscarla.
Tocaba la guitarra y llevaba a los quintos a los bailes y a los cortijos o a la Mesta. Cuando no
había luna, los guiaba y les ayudaba a cruzar el río por unos palos y se esperaba allí tocando la
guitarra en el baile para traerlos al pueblo, ya que no sabían volver, sobre todo las noches sin
luna o nubladas. Algunas veces lo mandaban a recoger yuntas que se dejaban en el campo,
indicándole donde habían dejado escondidas las cabezás y siempre las encontraba y se venía
con ellas. Cuando pasaba alguien cerca de él y no lo saludaba, él mismo le llamaba la atención y
lo saludaba por su nombre.

EL CAMION DEL YESO.-
Antes no se podía conseguir el yeso para construir las casas tan fácilmente como ahora,
que se compra en sacos en los almacenes. Hasta hace muy pocos años, había que ir a las
canteras de yeso, de las cuales había bastantes cerca del pueblo, y extraerlo, y había algunas
personas que lo cocían en la misma yesera, y otras que se lo traían en burros o mulas para
cocerlo en el pueblo. Más tarde, cuando Pedro José Navarro compró el camión, ya lo traía él,
haciendo el recorrido por las calles, de forma que cada uno compraba la cantidad que
necesitaba.
En la Perenala, era una de las mejores canteras, y se llegaron a hacer hornos cerca de la
cantera para cocerlo. Allí se picaba y se preparaba para traerlo ya a las obras. Enrique el
Yesero, tenía en la Bolea un rulo con un burro, y era el que se encargaba de molerlo y dejarlo
ya en condiciones de uso. Se dice que el que más gastó fue José Tomás Pardo, que trajo seis
mil fanegas para hacer la casa que hoy es de Angeles Linares. Los que traían cargas eran el tío
Rano, el tío Virgen y Rutinas , con los burros. Hubo algunos accidentes de los borricos, ya que
les metían mucha carga.

DON ENRIQUE EL MEDICO.-
Estuvo aquí en el pueblo muchos años y se desplazaba a ver a los enfermos en el pueblo,
varias veces al díaa los cortijos en burro cuando no podían venir a la consulta, dejando solas en
casa a su mujer Carmen y a su hija Rosita, pero él lo hacía con mucho gusto y sin pereza
ninguna. Muchas medicinas se hacían aquí, ya que tardaban varios días en venir de Albacete y
por rapidez, se fabricaban en la botica. La gente a cambio de sus servicios extraordinarios, que
no le cobraba anadie, le regalaba cosas y productos del campo. Es famoso el dicho de cuando le
regalaron unos cortijeros garbanzos, y para explicarle lo buenos que eran, le dijeron : Mire usted,
Don Enrique, son tan buenos estos garbanzos, que nada más echarselos en la boca, se hacen
mierda, con lo cual quedó claro el asunto, aunque de momento, dió un respendo una cosa
regular, y fue motivo gracioso, que él mismo nos contaba, ya jubilado.

OBRAS ESPECIALES (SENEN).-
Aquí quiero mentar dos o tres cosas que por graciosas han seguido pasando de unos a
otros boca a boca. Senén Valle hizo un horno en la Mesta, en un cortijo, con tan mala suerte,
que al rato de terminarlo, se hundió. Al bajarse al pueblo en el burro, lo venían siguiendo, y lo
alcanzaron a la entrada del pueblo. Al pararlo, le dicen : ¡Hermano Senén, que el horno que ha
hecho usted esta mañana, se ha hundido!. Y él no saliendo de su asombro, le contesta : ¡Pues no
pensarías que te iba a durar toda la vida!.Me imagino que se repararía de nuevo, pero otro día.
Otra vez, se puso a hacer una choza para encerrar los gorrinos, y hablando y hablando,
no se acordó de dejar puerta, y al darse cuenta el dueño y decirselo, remató : Da igual, los
echamos de un brazao dentro y así no se escapan!
Yo recuerdo que cuando pudimos ver en la televisión de blanco y negro, en el bar de
Lorenzo, la llegada a la luna, nos decía : No os creais eso, que nos están engañando, que llevo
varios días mirando, y allí no se ve a nadie,

LA AFICIÓN AL FUTBOL.-
Ya hace años había afición al peloto, tanto que algunas veces que no había luz en el
pueblo, echaban en un serón una radio de válvulas y se iban al molino en los cortijos, que tenían
una turbina y producía electricidad y allí estaban oyendo los partidos, siendo motivo de fiesta y
boliche. Cuando empezó a verse la televisión, nuestros vecinos salobreños hacían lo propio, se
subían un televisor en un burro al cerro Puntal de la Mina y desde allí lo veían con la antena del
repetidor, cuando éste no funcionaba. Ahora con los canalsatélite y los viadigitales esos, nos
ponen un partido con cada ojo y otro con cada oreja, que nos van a sacar trastornaos.

MISAS DE GOZO.-
Cuando era Navidad, 9 días antes, empezaba cada día una Misa al alba, con órgano,
guitarras, zambombas y otros instrumentos. Acudía mucha gente a cantar aguilanderos y
estaban hasta que las pandillas se juntaban a almorzar, hacían migas, chocolate y mantecosas en
los lumbrarones que hacían en las casas. Cada día se hacía en una casa distinta y los demás
llevaban cosas y ayudaban a las faenas de prepararlo todo.

EL DIA DE LOS SANTOS.-
Los sacristanes y acompañantes iban por las casas el día de las ánimas y decían. ¿ se
canta o se reza ? y hacían una oración, recogiendo uvas, fruta y mantecaos, que guardaban para
comer, ya que cobraban muy poco. Los monaguillos por su parte, salían a pedir por las casas y
lo que les daban,se lo llevaban al campanario y echaban lumbre, asaban patatas y tocaban toda
la noche las campanas.

EN SEMANA SANTA.-
Se salía por las calles a tocar el mazo, las tabletas, las carracas y la tabla de anillas,
dando los toques a los oficios, ya que no se tocaban las campanas. "El primer toque a los oficios
" y recorrían todas las calles del pueblo.

EL TÍO DEL PALO.-
Con ese nombre, era conocida una persona, que todos los años en Carnaval, era la
atracción de la chiquillería del pueblo, siendo muy esperado, pues les servía de diversión y
entretenimiento.
El tío Carlacos, abuelo de Virgilio Losa, todos los años,
cogía su burro y le ponía el serón, donde metía en cada cujón a un
chiquillo, a los cuales tiznaba, siendo sus ayudantes en el juego que
relatamos a continuación.
Daba vueltas por el pueblo, llevando un palo largo, con una
cuerda atada en la punta, y colgando de ésta, un higo seco, que él
guardaba todos los años. Dándole vaivenes al palo, gritaba : ¡ Al
higuí, Al higuí, con la mano no, con la boca si! ,
repitiendolo
muchas veces. Los chiquillos iban detrás intentando comerse el
higo, y cuando lo conseguían, ponía otro. Cuando ya estaban
cansados de saltar, se le dejaba más fácil, y repartía lo que llevaba.
Y así hasta el día siguiente.

LOS ESFARFOLLOS.-
Se juntaba la gente en algunas casas que sembraban panizo a esfarfollar y era motivo de juerga entre
las pandillas. Se hacían juegos de las mocicas y mocicos, según el color de la piña. Si era roja - - abrazo a una
mocica. Si tenía granos de distintos colores - - se pellizcaba, etc.....

LA NOCHE DE LOS SANTOS.-
Se juntaba casi toda la gente joven del pueblo por pandillas en las casas y se hacían tostones, fritillas con
chocolate, etc. Los músicos del momento iban recorriendo las casas y tocaban las guitarras hasta altas horas.

LAS CRUCES DE MAYO.-
Durante todo el mes de mayo (día 3 es el día de las cruces) se vestían cruces en algunas casas. Allí
aparte de rezar el rosario en algunas ocasiones, se cantaba y bailaba, sobre todo los mayos a los mozos y mozas
del lugar. Se cantaban los Mayos a la Virgen, que son muy parecidos a los de Alcaraz y Bienservida.

BALDOMERO.-
Era un artista valenciano, que entre los años 1925 y 1950 venía a actuar al pueblo todos los años.
Juntaba con él un grupo de variedades y cante que se llamaba "Las baldomeras" y todos los años hacían
funciones de chistes, coplas flamencas, etc. La cantante principal era Vicenta García, especialista en coplas
flamencas y venía con varios trajes vistosos de volantes y le tiraban al escenario muchas gorras cuando
terminaba de actuar. Algunos años venía una compañía de "eventuales" de teatro, que les hacía la competencia,
pero no tenía tanta fama como el grupo de Baldomero, que era un caricato que se había adaptado muy bien al
pueblo y era esperado todos los años para las fiestas.

LOS TOROS EN VILLAPALACIOS.-
Primero se hicieron frente al molino viejo, en dos solares que había. La lidia era dirigida por Salustiano,
ya que lindaba la plaza con su corral. Se empezó a hacer toros sobre el año 1923 y eran de tipo edad media. A
continuación se hicieron en el corral de carrericas (Rincón de la Bego ). Se hacía un callejón de palos para
entrarlos a la plaza. Algunas personas intentaban espantarlos, para que se salieran y un año así ocurrió y
estuvieron muchas horas bregando para poderlos encerrar. Algun año se hicieron en el corral de los Pacicos.
Después se hicieron el el corral de Jeromo (solo un año). Despues en el Encerraero de Pascasio
Rodriguez.Desde el año 1931 se hicieron en el corral de Salustiano, que hoy es la Discoteca, hasta la guerra
civil. En el año 1936 se hicieron en el Encerraero de Gregorio Resta. Es famoso el incidente de Pepe Rata,
cuando lo cogió un toro de la ganadería de Parra.
Desde el año 1955 en adelante, ya se hicieron el en lo que iba a ser Cementerio, después campo de futbol y hoy
es también Plaza de Toros. El acontecimiento más destacado es cuando acudieron recientemente las figuras del
toreo, en un festival que organizó Miguel Angel Montañés y que fue un éxito con la plaza a rebosar y mucha
gente no pudo venir por falta de cábida.

AGUILANDEROS.-
En Navidad se formaban muchos grupos de gente, que con instrumentos musicales, iban recorriendo las
casas del pueblo, pidiendo el aguilando y cantando villancicos, llamados aquí aguilanderos. No se pedía dinero,
sino tortas, mantecaos y otras galguerías, que se iban dejando en una casa y era motivo de reunión de las
distintas pandillas, las cuales hacían chocolate y en varias noches, daban cuenta de lo recogido.
" Si me da usted el aguilando, no me lo de usté en bellotas, que llevo las alforjas rotas, y no caben más que
tortas..."

ALGUNOS CARRASCALES .-

Dice el estribillo : ¡Carrascal, carrascal, qué bonita serenata! // ¡Carrascal, carrascal que me está usted
dando la lata!.
Cuando los cuerpos van bien, como en San Cristobal, por ejemplo, se cantan éstos :

A la calle abajo baja
Una gorrina rabota
Pegando cada bufío
Que roba los corazones

Yo me subí a un tomillo
Huyendo de la humedad
Se le ejajó una rama
Y pegué una costalá

En tu puerta planté un pino
Pensando que me querías
Ahora que ya no me quieres
No puedo sacar el carro

En la puerta del cementerio
Me encontré una calavera
Me puse a considerar
Cuantas gorras había roto

Yo me metí en un costal
Y eché el cerrojo por dentro
A la mañana siguiente
Amanecí sin tabaco

Mi prima se ahogó
En un botijo de leche
Que lastima de mi prima
Que muerte más blanca tuvo

En tu puerta me cagué
Pensando que me querías
Y ahora que no me quieres
Dame la mierda que es mía

En la torre de la iglesia
Hay algo que reluce
Son las tripas de mi suegra
Atadas con un vencejo

LA LUZ ELÉCTRICA.-
Hasta hace pocos años era muy mala. Se recibía del salto que hay en Salobre donde está la piscina, y
como venía poca agua y era para varios pueblos, apenas se veía. Solo se podía encender una bombilla por cada
casa y en las calles no había alumbrado.
Después se conectó con Arroyo Frío, que es un salto que hay entre Cotillas y Siles y ya era algo mejor, pero
cuando se acababa el agua de la presa, nos quedábamos a oscuras bastante tiempo.

EL AGUA CORRIENTE.-
Antiguamente el agua que se necesitaba en las casas, se traía en burros o mulos de las fuentes cercanas
o del rio en cántaros, aparte de la que se sacaba de los pozos que había en casi todas las casas del pueblo.
Ya en el año 1925, se hizo la conducción desde la fuente de las Noguericas hasta el Depósito. El depósito que
estaba hasta hace poco en lo que hoy es la casa de Mondragón, recibía el agua directamente de la fuente y
desde alli se repartía a los Pilones de la plaza y de la placeta del correo, aparte del chorro que salía en el
depósito. Fue un gran acontecimiento en el pueblo, cuando empezó a caer el agua en los pilones. La primera
persona que llenó agua en el pilón de la plaza, se dice que fue la Juliana de Chaparro. El agua que sobraba
despues de llenar y beber los animales, se iba a la plaza abajo y se aprovechó para hacer charcos y lavaban en
ellos las mujeres, desde debajo de la iglesia, en la bolea, etc, Se trajeron losas grandes y se colocaron en los
charcos y así no tenian que ir al royo que cruza o al rio a lavar. Los pilones estaban muy limpios siempre y no se
podía meter ropa ni nada sucio, ya que las yuntas y ganados bebían en ellos y lo único que se metían eran los
cubos de agua para fregar los suelos que se llevaba del pilón para no hacer cola en los caños de beber. Se
fregaba de rodillas con trapo, estezando los ladrillos, hasta que vinieron las primeras fregonas, que eran de mopa
aplanchada y se escurrían con unos rodillos apretando un pedal. El agua de beber se llevaba en cántaros de
barro a pie, hasta que se empezaron a fabricar carros para 4 o 6 cántaros por los herreros; había un traficazo de
carros desde el amanecer hasta la noche, llegó a haber 200 carros casi y había que hacer grandes colas y
soportar follones por coger la vez para llenar. Con el agua que sobraba, se pensó en hacer un lavadero publico,
para que no se lavase en la plaza o en la bolea, y en el año 1928, por el contratista Miguel Vico y hecho por
Joaquín el Ganga , en la cuesta de San antón, con tres pilas grandes y a pesar de que había que lavar de rodillas,
era más comodo que antes. El agua pasaba por la casa de Jose Tomas Pardo, y a cambio de dejar pasar el canal
de agua, le tuvieron que poner un grifo para su uso. El desague del lavadero era por la cieca de San Antón hasta
las tejeras, hacia el río.

LOS ESCURRICEROS DE GREDA.-
Uno de los juegos que ocupaba gran cantidad de tiempo a los ñacos de hace treinta años o más, es los
escurriceros. En los desniveles del terreno, se hacían como unos carriles por donde se tiraban deslizándose con
las zapatillas, poniendo un pie delante del otro y sentado sobre el pie trasero, tomando bastante velocidad. Para
bajar más aprisa, se echaba agua en la parte alta del escurricero y si no había agua, se meaba un poco, con lo
cual se formaba un pisto bueno, de manera que si te caías, te costaba palos al llegar a tu casa, por llevar el
pantalón hecho una lástima.
Los mejores eran los del Cine, y los más rápidos los del Depósito,ya que eran de greda. No se conocen
accidentes de importancia, pero sí muchos revolcones a la salida, debido a la velocidad.

LA ALBERCA DE GRABIEL.-
¿Quién no se ha bañado alguna vez en la alberca de "Grabiel" ? . Los únicos sitios que había para
bañarse eran el río y esta alberca. por lo cerca que está, allí se iban los grupos de ñacos a remojarse en pleno
mes de Agosto con sus bicicletas o a pié, con su agua rojiza que si tragabas un trago te podía dar algo, y que
después de bañarse había que lavarse bien, sopena de poner la ropa colorá como un tomate. Después del baño a
la vuelta, había que subir la "Cuesta de la Risa", que ya te daba la puntilla definitiva; pero aún así, somos muchos
los que nos iniciamos en la natación en ese pequeño charco.

EL ALIMAÑA, ASTUTO CAZADOR.-
Cuentan y debe ser verdad, que Antonio "El alimaña" se las daba como nadie a la hora de apiolarse los
perdizos. Unos lo hacían recorriendose todo el término por dos veces para ver si caía algo y otros, con más
tranquilidad, camuflándose como el camaleón y a esperar. Tranquilamente con su navaja y algunas cuerdas, se
forraba de retamas el cuerpo, con lo cual ninguna perdiz sospechaba de ir dentro un astuto cazador. Así
conseguía acercarse hasta tenerlas a tiro y con su buena puntería, daba buena cuenta de ellas.

LOS CHAMBIS DE JOSETE Y LA NARCISA.-
Era momento esperado por la chiquillería la salida de la Misa de las doce, cuando a la sombra en la
puerta del hermano Emilio, allí estaba el bombo con los chambis, y el aparato a punto para ponerle el guinche en
su medida justa.
¡ A mi de a real ! , ¡ A mi de a dos reales ! . ¡ Calma y tranquilidad , que hay para todos ! . Hay que darle
vueltas al bombo , que no se vaya de punto "la masa" . Así domingo tras domingo, esperando que uno de ellos
nos tocara el chambi con la galleta rosa, con el cual eramos los reyes y podíamos reirnos de nuestro amigo, que
ya no le albanzaba y era de galleta blanca.

LOS ABONOS EN LAS BARBERIAS.-
Antiguamente los barberos hacían a los hombres unas igualas para todo el año. Sobre el año 1955, era
de fanega y media de trigo al año y comprendía tres afeitados semanales, y pelarse o hacerse el cuello cuando
se necesitase. En cada barbería había un tablero con números de hojalata, para ir cogiendo la vez, ya que a
veces se juntaban 20 o 30 esperando por las tardes después del trabajo, siendo lugar de reunión y chismorreo de
todo lo que pasaba en el pueblo, ya que allí se iban los zánganos y mayores, aunque no tuviesen que hacer uso
del barbero. Las que recuerdo son de Juan Montañés y Pepe el practicante. Más tarde Pelacañas y Angel el
barbero, y últimamente Toñín el del Alimaña, pero éstas ya sin todo lo de antes, te pelan y a tu casa arreando.

TRAFICO DE GORRINOS.-
Era muy común el ver circular los gorrinos solos por las calles. Por la mañana, la gente llevaba al
encerraero los gorrinos, que recogía el porquero y se los llevaba al campo todo el día. Por la tarde, cuando
volvían, se dejaban sueltos a la entrada del pueblo, y cada gorrino cogía su tole-tole y se iba a su casa, siempre
por el mismo sitio y al llegar a la casa, empezaba a dar trompazos en la puerta hasta que le abrían y se metía en
su choza.(Seguramente tenía preparao el amasao, con su molluelo y más cosas, ¡cosa rica, rica!).

EL PANTALON CORTO CON RAJAS EN EL CULO.-
Era muy común ver algunos chiquillos por las calles con un pantalón que llevaba una raja en el culo. No
estaba roto, es que era así y para facilitar las faenas, solo se tiraban hacia los lados y ¡ listo ! . Si eran muy
pequeños, llevaban el culero, que era un recipiente de tela, atado a la cintura y que albargaba la caca en el
mismo momento de salir.

COLAS PARA COGER EL CORREO.-
El correo, único medio de transporte a los pueblos vecinos o a Albacete, estaba muy solicitado y a veces
había que hacer cola y si no te llegaba el sitio, había que suspender el viaje hasta el día siguiente. Cuando más
colas había era por los años 65 al 70, época en que los estudiantes se iban al terminar las vacaciones el mismo
día todos, y hubo veces que para coger sitio, se iban los padres a San Blas o a Bienservida y desde allí traían el
sitio reservado. Como se llevaban colchones y ropas para un trimestre entero, había que subir las cosas a la baca
y se tardaba muchas horas en llegar a Albacete. Antiguamente, cuando era cobrador un tal Silverio, que era muy
burro, había que pedirle permiso antes de subir, y si no te lo daba, te quedabas en tierra. Es famoso el incidente
que tuvo en Alcaraz con Fortoso, cuando le preguntó ¿ puedo subir al correo ? y le contestó ¡NO! , a lo que le
dijo Fortoso : ¡Ya sé el porqué no puedo subir, es porque no pueden viajar dos borricos juntos ! . Pues entonces ¡
sube! , le contestó Silverio, por decir la verdad .

EL COCHE DEL BOLCHE
Es poco conocido el invento de uno de nuestros paisanos y tío mío para más datos Joaquín Quijano "El
bolche", que además de tener afición por los fuegos artificiales y ser el pirotécnico en varios pueblos, en sus
ratos de ocio, diseñó y plasmó en planos su idea de un motor de explosión de dos tiempos y cuatro cilindros,
llamado "QUIJANO" , que tras duros días de trabajo consiguió fabricar y montar en Barcelona, y con el cual,
una vez puesto un chasis, se vino hasta Villapalacios, llegando sin novedad, pero no sin duros días de pelea con
su máquina. El dichoso motor, se guarda y a no mucho tardar, lo vereis.

CARROS Y GALERAS.-
Antes de llegar los motores de explosión y aplicarlos a camiones y tractores, el vehículo usado era el
carro o la galera. En las fechas que más circulación había era en el verano, con la recogida y encierre de la paja
y el grano, necesarios para alimentar las yuntas durante todo el año. Era muy normal el ver atascos en las calles
de carros y galeras , ya que la anchura de las mismas no permitía muchas alegrías y debido también a que "la
marcha atrás" de los mismos no era muy cómoda. A veces había accidentes no muy graves, de vuelco de los
mismos, y la forma de señalar que no se había producido ningún percance era ponerle una "bandera", hecha con
mies en sitio bien visible al carro o galera; era muy curioso el ver los arreglos que se les hacían a estos
maquinarios, con motivo de aumentar su capacidad para la paja , que era el elemento menos pesado a
transportar. Las calles, esos días de verano se ponían imposibles, entre la tierra y la paja, cualquier aire te ponía
la casa a buen recaudo.

EL TREN QUE PASÓ UNA SOLA VEZ
Fué grande el espectáculo de ver pasar el tren por nuestro pueblo. Los pocos que lo vimos, ya nos
imaginábamos coger el "rápido" de las tres en nuestro pueblo; pero nuestro gozo en un pozo, eran los jerifaltes de
la vía que iban de visita y que volvieron muy pronto a pasar de vuelta, ya que la vía se cortaba unos km. más
abajo y ya no volvieron más. Y no solo eso, sino que ordenaron el desmantelamiento de la misma algún año
después. Aquel sueño, solo se vió compensado por el viaje que hicimos desde Villapalacios a Reolid en el
"ferrobus de Finito", maquinario que pasaba todos los días y que era la envidia de la chiquillería. Ahora está en
proyecto, hacer una vía verde que recorra todo este trazado, reparar las estaciones casi hundidas, iluminar los
túneles, y más cosas, pero el asunto va lento.

LA RADIO Y LA TELEVISION EN EL PUEBLO.-
Aunque no estamos tan bien como quisieramos en la recepción de la radio y la televisión, algo vamos
mejorando. En tiempos pasados, oir la radio era dificil, ya que tenía que ser en Onda Media o bien Onda Corta,
en los receptores de válvulas, que funcionaban a 110 Voltios, cosa que no se disponía siempre. Ya he dicho en
otro sitio, que a veces, cuando faltaba la luz en el pueblo, los aficionados al futbol, cargaban la pesada radio de
válvulas y se subían a alguno de los molinos harineros que había en el río Casas y allí disponían de un generador
que funcionaba con el agua, para poder oir el partido que se celebraba del Real Madrid o de la Selección
Española.
Más tarde, sobre el año 1955, ya trajeron radios que podían funcionar con pilas, y fue la revolución
porque no se dependía de la red eléctrica, tan mala entonces. Uno de los más aficionados a la radio fue Acacio,
que en la calle los Charcos, abría sus ventanas y la ponía a todo volumen, para que todos los vecinos pudieran
escuchar "el parte", o las canciones dedicadas de Radio Andorra. Ya por la noche, esto más bajo de volumen,
escuchaba la emisora pirata, Radio Pirenaica, en la cual, hasta hablaban los comunistas, cosa impensable en esas
fechas. Poco a poco fue mejorando la cosa hasta nuestros días, que hasta fabrican radios que van metidas en el
portarrollos del water, para que no te pierdas detalle ni un momento.
La televisión todavía era cosa más dificil, pues por la zona no había ningún repetidor, y había que captar
la señal de Navacerrada en Madrid, teniendo que colocar antenas con muchos mástiles y vientos, antenas muy
grandes que destrozaban los vendavales, cuando más se necesitaban. Solo existía la Primera Cadena y emitía
pocas horas al día. Más tarde, se inauguró el repetidor de Salobre y ya se pudieron instalar antenas más
pequeñas y más bajas. El televisor más visto, era el del Bar de Lorenzo, donde la gente se iba a ver algunos
programas. Ya después de esto, se colocaron en casas particulares, todo ello en blanco y negro.Pasado un
tiempo, se inauguró una segunda cadena, la cual tuvimos que captar de Jaen, que es la que seguimos viendo. En
el año 1975 ya se empezó con el color, y el primer televisor lo compró Chicharro para el bar, en el cual vimos los
programas de naturaleza de Rodriguez de la Fuente y la muerte de Franco. Al poco tiempo, se empezaron a dar
las noticias en color y poco a poco fue aumentando la cosa hasta nuestros días. Fue con motivo de los mundiales
de 82 cuando se empezó a funcionar en Bienservida, más o menos como está ahora.

Esta sección es interminable, pero para no cansar mucho, lo dejaremos para otra publicación
que incluirá más de trescientos capítulos, y que saldrá cuando la semana traiga ocho días, o a lo
mejor, un poco antes.
Un avance de lo que vendrá :
La liebre fumadora que mató Aladino.
La Feria de ganado, la cuerda, y otras ferias.
El Cine nuevo, después del incendio.
Los Cortijos del río y sus habitantes.
Los maestros destinados a los cortijos.
El cocodrilo del río Guadalmena y el Chopero.
Almazaras antiguas y recogida aceituna.
El incendio de la furgoneta de cipriano.
La riá que se llevó un montón de cortijos.
Desprendimientos de rocas en piedra de las Abejas.
Los calzoncillos pulgueros y la Narcisa modista.
Los primeros tractores.
Los primeros coches, motos, bicis.
La apuesta del telegrama.
Fondas, ventas y posadas famosas en el pueblo.
Primeros camiones y viajes al futbol.
Los barbos en el Pilón de la Plaza.
El juego de la taza.
Los Mayos de Villapalacios.
La Jota de Villapalacios.
El gorrino de San antón.
Los molineros de trigo en la zona.
Construcción del cuartel y el equipo de futbol.
El cementerio que fue campo de futbol y más.
La cueva de la Glorieta del Castillo.
Los hornos que había en el pueblo.
Los pregoneros y sus rutas.
Censo de distintos años.
Aceituna recogida por años.
Datos meteorológicos de treinta años.
Juegos más comunes de ñacos y ñacas.
Las tiendas de antes y forma de pago.
El accidente del tio Calambres y el burro.
El tío Trabuco.
Alcaldes del pueblo desde antes.
Guardias civiles famosos en el pueblo.
Los carburos explosivos.
El extraperlo de aceite y demás.
Chicharro llevaba gorrinos en bici muy lejos.
El Muino, no nos dejaba montar en bici por la calle.
La Plaza, centro de reunión hasta altas horas.
El terrero que se hundió en los cortijos.
Los botes de agua nocturnos en las calles.
Al baile en bici a Villanueva.
La llegada del boligrafo y el accidente de D.Anibal.
Las cencerrás más famosas.
La leche y queso de los americanos.
Al Pilón por no pagar el piso.